De entre los despropósitos más recurrentes y cínicos establecidos en los últimos tiempos desde tribunas, tertulias y gallineros de toda estirpe, el ya célebre “desinterés” por parte de “los jóvenes” en torno a todo lo referente a la vida pública es uno de mis favoritos. De los que más me ponen. Porque “los jóvenes” –suele afirmar un solemne cincuentón con la legitimidad que da el haber visto un día, de pura coña, la porra de un gris en la facultad- pasan. Por supuesto, por supuesto –se suma, solícita, otra oxigenada de su qu
inta que por lo visto se comprometía que te cagas haciendo ganchillo en Serrano mientras la palmaba el Sepulturero Mayor-; a “los jóvenes” no les interesa para naaaaaaada la política. De modo que eso es lo que hay, por lo visto. “Los jóvenes”, nosotros, oséase, tú, yo mismo, pasamos. Nos la suda todo. Atiéndase además a la sutileza y el rigor con que estos agudísimos analistas meten en el mismo saco entrecomillado (“los jóvenes”) a los bakalas de tu barrio y a tu prima la concertista de violín; a tu novio el voluntario cuando lo del Prestige y a tus compis de la facul que archivan los apuntes en carpetas forradas con afotos de Operación Triunfo. “Los jóvenes”, dicen, con un par de huevos. Ese ente, esa masa informe. Eso.
Pero bueno, oyes. No nos pongamos tan exquisitos. Y aceptemos que sí, que a una parte importante del grueso social que oscila entre los 17 y los 30 tacos, o entre los 18 y los 28, o yo qué sé, le da ganas de potar nada más oír la palabra política, o directamente no sabe, no contesta (con algunos fulanos me he topado yo mismo cuya memoria histórica empieza en Álvarez Cascos). Además, que a los pobres loros más arriba mencionados, escaso tiempo les quedará, entre tertulia y tertulia, para leer, mirar, informarse debidamente sobre los (obligados) matices. Y hasta para hablar con sus hijos. Pero quién carajo necesita todo eso cuando hay informes pisas y programas monográficos nada alarmistas ni amarillos sobre el botellón findesemanero en la plaza de Serenín de la Sierra.
De modo que sí, que vale. Aceptaremos que somos en general una banda de apáticos imbéciles borrachines sin inquietudes ni sueños ni conciencia. Ehhtupendo. Y ahora, la gran pregunta, u preguntas, que un servidor les espetaría a los mencionados opinadores profesionales, insignes educadores, papás en general: ¿de quién puñetas es la culpa de todo eso? ¿Quiénes son los verdaderos responsables del pifostio éste que al parecer tenemos por “juventud”? Porque, al parecer, los que nacimos después de que estirase la pezuña el ex Vigía de Occidente y antes
de que empezasen los ’90, lo hicimos por generación espontánea, de la tierra misma (en mi caso, supongo, de algún limonero del Fatego, cosecha del 83), y por lo visto no fuimos concebidos de varón y hembra en cunas y casas con libros o televisión o las dos, ni fuimos a colegios donde se enseñaba a leer o no (la santa LOGSE y la madre que la parió), y no fuimos criados, en suma, por todos ésos que ahora tanto se quejan, ay mi hijo qué cabrón, ay mi hijo qué farlopero; ay juventú, divino tesoro, en cuán mierda te has tornado.
Pues va a ser que sí, nenes. Va a ser sólo culpa nuestra, y mejor asumirlo cuanto antes. Va a ser culpa nuestra en exclusiva que el ambiente en el que nos tocó crecer nos sirviera en la tele, después de Salvados por la campana, a un gobierno socialista hecho un erial, a un ex ministro franquista de presidente de comunidad autónoma, a una clase política irresponsable por todos los flancos a los que uno echase el ojo. Va a ser culpa nuestra que nos empezásemos a afeitar con la apoplejía de las ideologías progresistas, con el Simio de la Casa Blanca ciscándose en el derecho internacional, con los analfabetos funcionales de la kale borroka corrompiendo la bandera del Che Guevara y con viejos progres de Mayo del 68 engrosando las filas de la derecha más rancia. Va a ser culpa nuestra que dé vergüenza mirar los caretos de los candidatos en los carteles electorales de tu pueblo, que otro gobierno sea capaz de mentir miserablemente a todo el país durante tres días sobre la mayor masacre de la historia de España para conservar la poltrona, sin la más mínima vergüenza, y que luego no dimita ni dios ni se exija responsabilidad política alguna; que cuatro paletos, con la picha histórica hecha un lío monumental, puedan llegar a declararse nacionalistas y de izquierdas, progresistas y con boina, comunistas y xenófobos, sin que ningún Alto Mando tenga cojones a decirles que el nacionalismo, salvo contadísimas y legítimas excepciones, es una de las ideologías más reaccionarias jamás paridas… Diría uno que el panorama es como para mear y no echar gota, pero vamos, hijos, no os liéis: sigue siendo culpa nuestra.
Pero, sobre todo, por encima de cualquier dislate, es culpa nuestra que hoy en día muchos papás premien a su nene por Reyes con la consola Playdelcopeishion 800 por haber aprobado dos asignaturas en la ingeniería astrofísica que supone la E.S.O (la LOGSE, y la madre que la parió); o que les castiguen (¡¡¡???) con irse a su habitación a leer (¡a leer!!!, dios mío, ¡noooooooooooo!!! –responderán ellos-; ¡¡¡piedá, piedáaaaaaaaa!!!); que a cualquier criajo de 14 tacos le den 100 euros para salir el viernes por la noche con un presupuesto perfectamente holgado para ocho cubatas y un gramo de coca (en mis tiempos, con veinte duros te apañabas en el Paseo); que a ciertos reverendísimos hijos de puta (el Mierda aquel que le pateó la cabeza a una chica ecuatoriana en el metro de Barcelona) no se les haya dado una hostia a tiempo, cuando se veía venir que el nene prometía, y que lo que se premie y se promocione y goce de un prestigio inaudito hoy en día sea follarse a Picholín de Medina Sidonia o salir en la tele imitando a Concha Piquer (que si dijéramos que componen ellos mismos las canciones, pues iba que iba…), y no el dejarse los cuernos estudiando para currar luego en un bar los fines de semana, o tirarte el mes de agosto atendiendo a los yonquis de tu barrio, o sencillamente siendo un
tipo o tipa decente que quiere vivir tranquilo sin joder al prójimo.
Igualmente, es culpa nuestra y sólo nuestra que en España no haya una mínima cultura cívica y democrática (ese principal partido de la Oposición que en el siglo XXI todavía no sabe/no puede/no quiere condenar una dictadura fascista; esos obispos recién salidos de las catacumbas, por ejemplo); que nadie, salvo cuatro profesores con un par de huevos, enseñe que salir hoy a la calle y besar a tu novia tranquilamente es la conquista de siglos de esfuerzo de millones de héroes anónimos; que en los Institutos demasiadas veces se den como lecturas obligadas auténticos peñazos que no engancharían a la Literatura ni a Umbral –que en paz descanse- atado al pupitre (la LOGSE, y la concha de su madre), y que uno llegue a la Universidad con toda la ilusión y avidez intelectual del mundo y se tope con cuatro analfabetos funcionales divagando sobre el emisor, el receptor, el mensaje; el mensaje, el receptor, el emisor…: el puto Día de la Marmota.
En fin. Vamos a dejarlo aquí, porque podría seguir poniendo ejemplos ad infinitum, pero ya me he pasado tres pueblos de un folio. “La juventud”, decía, dicen mis coleguis, los contertulios ibéricos. Pues ¿saben qué les digo? Que de rodillas tenía que estar, “la adultez”, y dándose de cabezazos contra el suelo, dando gracias a que todavía unos cuantos vamos a votar y nos calientan la sangre términos como política, democracia, compromiso (¿se acuerdan aún del 14-M?); y agradeciendo más todavía que ese ejército de supuestos pasotas que dicen, en vez de dedicar los fines de semana a ponerse hasta arriba de whisky o calimocho (muchos de ellos, por cierto, conversando entre trago y trago sobre temas mucho más relevantes que la nueva novia de Sarkozy), no vayan directamente a prender fuego a base de cócteles molot
ov a ciertos ayuntamientos, o sedes de comunidades autónomas, o cadenas de televisión, por la mierda de futuro a base de contratos basura que les espera.
Porque no es que pasen, pasemos de todo, mis queridos y solemnes soplapollas: es que a base de contemplar el panorama, muchos, desgraciadamente, han acabado por perder la esperanza. Y por tomarse al pie de la letra la lúgubre sentencia del jodío y magistral ciego de Al Pacino en Esencia de mujer, cuando le confía, abatido, al imberbe pardillo de Chris O’Donnell: “Engaña a tu mujer. Llama a tu madre el día de la madre. Hijo: todo es porquería”.
inta que por lo visto se comprometía que te cagas haciendo ganchillo en Serrano mientras la palmaba el Sepulturero Mayor-; a “los jóvenes” no les interesa para naaaaaaada la política. De modo que eso es lo que hay, por lo visto. “Los jóvenes”, nosotros, oséase, tú, yo mismo, pasamos. Nos la suda todo. Atiéndase además a la sutileza y el rigor con que estos agudísimos analistas meten en el mismo saco entrecomillado (“los jóvenes”) a los bakalas de tu barrio y a tu prima la concertista de violín; a tu novio el voluntario cuando lo del Prestige y a tus compis de la facul que archivan los apuntes en carpetas forradas con afotos de Operación Triunfo. “Los jóvenes”, dicen, con un par de huevos. Ese ente, esa masa informe. Eso.Pero bueno, oyes. No nos pongamos tan exquisitos. Y aceptemos que sí, que a una parte importante del grueso social que oscila entre los 17 y los 30 tacos, o entre los 18 y los 28, o yo qué sé, le da ganas de potar nada más oír la palabra política, o directamente no sabe, no contesta (con algunos fulanos me he topado yo mismo cuya memoria histórica empieza en Álvarez Cascos). Además, que a los pobres loros más arriba mencionados, escaso tiempo les quedará, entre tertulia y tertulia, para leer, mirar, informarse debidamente sobre los (obligados) matices. Y hasta para hablar con sus hijos. Pero quién carajo necesita todo eso cuando hay informes pisas y programas monográficos nada alarmistas ni amarillos sobre el botellón findesemanero en la plaza de Serenín de la Sierra.
De modo que sí, que vale. Aceptaremos que somos en general una banda de apáticos imbéciles borrachines sin inquietudes ni sueños ni conciencia. Ehhtupendo. Y ahora, la gran pregunta, u preguntas, que un servidor les espetaría a los mencionados opinadores profesionales, insignes educadores, papás en general: ¿de quién puñetas es la culpa de todo eso? ¿Quiénes son los verdaderos responsables del pifostio éste que al parecer tenemos por “juventud”? Porque, al parecer, los que nacimos después de que estirase la pezuña el ex Vigía de Occidente y antes
de que empezasen los ’90, lo hicimos por generación espontánea, de la tierra misma (en mi caso, supongo, de algún limonero del Fatego, cosecha del 83), y por lo visto no fuimos concebidos de varón y hembra en cunas y casas con libros o televisión o las dos, ni fuimos a colegios donde se enseñaba a leer o no (la santa LOGSE y la madre que la parió), y no fuimos criados, en suma, por todos ésos que ahora tanto se quejan, ay mi hijo qué cabrón, ay mi hijo qué farlopero; ay juventú, divino tesoro, en cuán mierda te has tornado.Pues va a ser que sí, nenes. Va a ser sólo culpa nuestra, y mejor asumirlo cuanto antes. Va a ser culpa nuestra en exclusiva que el ambiente en el que nos tocó crecer nos sirviera en la tele, después de Salvados por la campana, a un gobierno socialista hecho un erial, a un ex ministro franquista de presidente de comunidad autónoma, a una clase política irresponsable por todos los flancos a los que uno echase el ojo. Va a ser culpa nuestra que nos empezásemos a afeitar con la apoplejía de las ideologías progresistas, con el Simio de la Casa Blanca ciscándose en el derecho internacional, con los analfabetos funcionales de la kale borroka corrompiendo la bandera del Che Guevara y con viejos progres de Mayo del 68 engrosando las filas de la derecha más rancia. Va a ser culpa nuestra que dé vergüenza mirar los caretos de los candidatos en los carteles electorales de tu pueblo, que otro gobierno sea capaz de mentir miserablemente a todo el país durante tres días sobre la mayor masacre de la historia de España para conservar la poltrona, sin la más mínima vergüenza, y que luego no dimita ni dios ni se exija responsabilidad política alguna; que cuatro paletos, con la picha histórica hecha un lío monumental, puedan llegar a declararse nacionalistas y de izquierdas, progresistas y con boina, comunistas y xenófobos, sin que ningún Alto Mando tenga cojones a decirles que el nacionalismo, salvo contadísimas y legítimas excepciones, es una de las ideologías más reaccionarias jamás paridas… Diría uno que el panorama es como para mear y no echar gota, pero vamos, hijos, no os liéis: sigue siendo culpa nuestra.
Pero, sobre todo, por encima de cualquier dislate, es culpa nuestra que hoy en día muchos papás premien a su nene por Reyes con la consola Playdelcopeishion 800 por haber aprobado dos asignaturas en la ingeniería astrofísica que supone la E.S.O (la LOGSE, y la madre que la parió); o que les castiguen (¡¡¡???) con irse a su habitación a leer (¡a leer!!!, dios mío, ¡noooooooooooo!!! –responderán ellos-; ¡¡¡piedá, piedáaaaaaaaa!!!); que a cualquier criajo de 14 tacos le den 100 euros para salir el viernes por la noche con un presupuesto perfectamente holgado para ocho cubatas y un gramo de coca (en mis tiempos, con veinte duros te apañabas en el Paseo); que a ciertos reverendísimos hijos de puta (el Mierda aquel que le pateó la cabeza a una chica ecuatoriana en el metro de Barcelona) no se les haya dado una hostia a tiempo, cuando se veía venir que el nene prometía, y que lo que se premie y se promocione y goce de un prestigio inaudito hoy en día sea follarse a Picholín de Medina Sidonia o salir en la tele imitando a Concha Piquer (que si dijéramos que componen ellos mismos las canciones, pues iba que iba…), y no el dejarse los cuernos estudiando para currar luego en un bar los fines de semana, o tirarte el mes de agosto atendiendo a los yonquis de tu barrio, o sencillamente siendo un
tipo o tipa decente que quiere vivir tranquilo sin joder al prójimo.Igualmente, es culpa nuestra y sólo nuestra que en España no haya una mínima cultura cívica y democrática (ese principal partido de la Oposición que en el siglo XXI todavía no sabe/no puede/no quiere condenar una dictadura fascista; esos obispos recién salidos de las catacumbas, por ejemplo); que nadie, salvo cuatro profesores con un par de huevos, enseñe que salir hoy a la calle y besar a tu novia tranquilamente es la conquista de siglos de esfuerzo de millones de héroes anónimos; que en los Institutos demasiadas veces se den como lecturas obligadas auténticos peñazos que no engancharían a la Literatura ni a Umbral –que en paz descanse- atado al pupitre (la LOGSE, y la concha de su madre), y que uno llegue a la Universidad con toda la ilusión y avidez intelectual del mundo y se tope con cuatro analfabetos funcionales divagando sobre el emisor, el receptor, el mensaje; el mensaje, el receptor, el emisor…: el puto Día de la Marmota.
En fin. Vamos a dejarlo aquí, porque podría seguir poniendo ejemplos ad infinitum, pero ya me he pasado tres pueblos de un folio. “La juventud”, decía, dicen mis coleguis, los contertulios ibéricos. Pues ¿saben qué les digo? Que de rodillas tenía que estar, “la adultez”, y dándose de cabezazos contra el suelo, dando gracias a que todavía unos cuantos vamos a votar y nos calientan la sangre términos como política, democracia, compromiso (¿se acuerdan aún del 14-M?); y agradeciendo más todavía que ese ejército de supuestos pasotas que dicen, en vez de dedicar los fines de semana a ponerse hasta arriba de whisky o calimocho (muchos de ellos, por cierto, conversando entre trago y trago sobre temas mucho más relevantes que la nueva novia de Sarkozy), no vayan directamente a prender fuego a base de cócteles molot
ov a ciertos ayuntamientos, o sedes de comunidades autónomas, o cadenas de televisión, por la mierda de futuro a base de contratos basura que les espera.Porque no es que pasen, pasemos de todo, mis queridos y solemnes soplapollas: es que a base de contemplar el panorama, muchos, desgraciadamente, han acabado por perder la esperanza. Y por tomarse al pie de la letra la lúgubre sentencia del jodío y magistral ciego de Al Pacino en Esencia de mujer, cuando le confía, abatido, al imberbe pardillo de Chris O’Donnell: “Engaña a tu mujer. Llama a tu madre el día de la madre. Hijo: todo es porquería”.
14 comentarios:
Pues voy a ser el primero en suscribirlo prácticamente todo.
Una buena guerra les habría hecho falta a esos adultos de entre 35 y 60 años, que al fin y al cabo, a poco que veamos "Cuéntame", comprobamos que la mayoría de madrileños (y aún una mayoría más aplastante de periféricos) tampoco hicieron nada para merecerse el aire de salvadores de la democracia que su generación tiene.
En fin, id con cuidado.
http://www.lasombradeaznar.blogspot.com/
http://es.youtube.com/watch?v=d7uFntk0Bnk
;)
Ahí le has dao...
En fin. Gracias, gracias, muchas gracias de mis partes, tanto a la fina 'ironía' (espero) respecto a esa 'guerra necesaria' del anónimo 1 (mae mía, jipenoooo:), como al generoso anónimo 2 del enlace rojeril, al cachondo y supuesto anónimo 3 (fina ironía, de nuevo, según él) y a la dulce y gentil Anamar. Ehhtupendo.
Y sin embargo echo de menos que alguien se acordase de mis muertos. ¿Es que no pasa por aquí ni un solo facha? Qué desilusión :(
(Jimeno: no me escribas ahora haciéndote pasar por falangista, que te veo venir). Saludos a todos.
Te juro que iba a hacerlo, estaba planeando qué pones cuando he leído el último párrafo, así que voy a autocensurarme.
Cuando "ana maría" dice "ahí le has dao...", a qué se refiere exactamente? Es la única duda que se me plantea, ya que escribo.
Cordial tóeso.
Jajajajaja, vaya tela lo bien que explicas el mosqueo...
gracias por la visita,
un besote
jeje!
Hola, Anónimo/Jimeno
Sí, supongo que la frase tiene una gran complejidad sintáctica y conceptual; como Góngora y Quevedo todo junto, ay!
¿Cómo diablos la gente sabe de quién me trato si soy anónimo? ya está bien. A miguelton se lo paso porque en el fondo me debe ir conociendo ya, pero quién es ana maría?
En fin, no escribo sólo para hacer de esto un vulgar chat, sino para exigir a elton que vaya actualizando, ganduuuuuuul!
Radiografía exhaustiva de este tiempo de mierda que clama desesperanza. Todavía quedan algunos intrépidos escribidores que nos reconcilian con el sueño y la vigilia.
salud! y forssa al canut!
Jimeno! Un saludo! Te invito a un benjamín!
De verdad se ha de ser facha para ver en esas lineas tintes tan parciales que entran ganas de vomitar?
Hablas del 14M y no cuentas como el PSOE se paso por el forro de los cojones la jornada de reflexión? Como uno de sus altavoces mas ridículos como es la Cadena Ser no paraba de mentir sobre los suicidas y sus putos restos?
De todas maneras creo q la culpa de la incultura general radica básicamente en esos "jovenes/as" de las que hablabas y en mucha menor medida del entorno de mierda en el que han/hemos crecido (joder a mi me encantaba Shack Morris y AC SLATER (señor hoyuelos) aunque el mejor era sin duda el señor campaneando)
Pero es lo que toca, y esta democracía en la que vivimos es una mierda de medio pelo, donde antigüos franquistas son elegidos con MAYORIA ABSOLUTA durante 20 años y donde eligen a reputados genocidas como mediadores de gobiernos "progres. Ah y ultimamente donde 1 voto equivale a 400 euros... ( joder si se hubiera podido simplificar de esta manera en el insti las ecuaciones hubieran salido mucho mas faciles ===== 2,5votosX × 3Votos + 12 = 7 ya se sabe el 7 pasa restando y luego se multiplica voto por 400 y tenemos el resultado final, q en el caso de la vida real seria = Medida desesperada de un gobierno sin ideas que pone el culo para que sus amigos catalanes se lo pongan como platillos.
Es lo que hay, no os desespereis y ved los "informativos" del canal CUATRO, alli reside, radica, la verdad de todo el meollo.
Me ha gustado leerte. Hablamos
Jajajaja :D
Ya tenía yo ganas de que se arrancase alguien por ahí y me tocase los cojones debidamente. Lo que pasa, macho, es que esta respuesta también va a ser parcial, y no tan de progretrasnochao patanegra, porque sé quién eres y no me caes tan mal como en un buen guión maniqueo rojo-facha sería pertinente :D
A ver. Sólo un par de puntualizaciones, porque la discrepancia más o menos bien argumentá me pone cachondón.
Lo primero es que, respecto al 14-M, sólo me refería al aluvión de voto joven (izquierdistas más o menos heterodoxos y desencantaos) que fueron -fuimos- a votar porque nos tocó un poco bastante la flor que nos mintiesen de esa manera; cómo se comportasen el PSOE y la SER aquellos días ya no es competencia del que suscribe, pero permítaseme arriesgar que yo mismo estuve pendiente de esa radio durante aquellos días de mierda, y sólo se limitaron a comunicar lo que luego se demostró con hechos: que los individuos que mandaban hicieron lo posible por estirar la mentira (la "otra línea de investigación") hasta donde dieran las fuerzas, precisamente por hacer el mismo y simplón análisis que creían haríamos los demás (bomba de Al Quaeda = guerra de Iraq = culpa de Aznarín; bomba de ETA = ya vienen los mismos = votemos a la policía: Aznarín). Y también recuerdo perfectamente cómo Zapatero y Rubalcaba y toda la peña se callaron con una educación inaudita las tropelías de la peña ésta: me recuerdo perfectamente pensando: "si soy yo la oposición ahora mismo, arde Troya". Pero lo que dices de la jornada de reflexión sospecho que se refiere a lo de las protestas frente a la sede del PP: vale, puede que fuese gente del PSOE, o de IU, o movida por las bases del PSOE o de IU, pero por allí no apareció ningún cargo político, ni era nada organizado por nadie: lamentablemente, no hay manera de saber cómo se armó aquello, porque hoy día todo dios tiene teléfono móvil.
En cuanto a lo de antiguos franquistas votados durante 20 años con mayorías absolutas supongo que lo dirás por don Manuel Fraga Iribarne, que ahí estuvo, con dos cojones, de ministro de Información y Turismo (ministro de la Censura, en cristiano), y luego otra eternidá de presidente de Galicia y ahí sigue aún, tan lozano, el hombre. Uno de los pilares de la Transición, hombre de consenso, el Copón de Bullas, etcétera. Y eso de "reputados genocidas" elegidos como "mediadores de gobiernos progres"... pues yo qué sé a qué te refieres. En cualquier caso, a cualquier lado que mires, seguro que el que más y el que menos fue puta antes que monja. Qué más... Ah, sí, lo de poner el culete para que los catalanes se lo pongan a su vez "como platillos": la verdá es que es una imagen bastante desagradable, pero sinceramente, entre que me dé por culo un catalán o Rouco Varela, te digo yo que mejor el primero. El segundo seguro que tiene más experiencia y Dios sabe -jeje- las acrobacias de las que será capaz. (Por cierto: con quién pactaría el Hombre del Traje Gris con Frenillo si se diese la circunstancia, con los catalanes o con los hijos del padre Arzallus?)
En fin. Un gusto, estos debates a las tres de la mañana (hora de ahora mismo). Y un cordial saludo, por supuesto, a pesar de las discrepancias: yo tampoco me perdía un episodio de 'Salvados por la campana'. Qué buena estaba la Kelly Kapousky, o como se llamase la torda aquella :D
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